lunes, 23 de enero de 2017

OCHO VINOS BIEN “PILETEROS”

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Arde el verano en Córdoba. Aquellos afortunados que pueden tomarse unos días, huyen de la ciudad buscando algo de sombra y un revitalizante chapuzón en algún rio o lago serrano. Los que nos quedamos, sobrevivimos al calor abrasador visitando alguna pileta con amigos.

Si bien el verano y la piscina invitan a beber cerveza helada, también se pueden buscar vinos jóvenes y livianos; que puedan ser refrigerados antes de ser bebidos para su mayor disfrute, y que además permitan acompañar comidas informales.

Si andan en búsqueda de vinos “pileteros”, no dejen de probar estas ocho sugerencias:

Aimé Moscatel de Alejandría 2016 ($108): Un vino goloso y juvenil elaborado por la bodega lujanina Ruca Malen, que se luce por su nariz fragante y su sabor amable pero nada empalagoso. Tiene aromas directos de flores y uvas frescas; que dan paso a una boca ligera y veloz, con bajo tenor alcohólico, dulzor moderado, acertada acidez y persistencia breve. El precio accesible es otro punto a favor, para cerrar una propuesta muy interesante. Beber muy frio, en la copa del aperitivo o acompañando postres frutales.       

Villano Pinot Grigio 2016 ($155): Novedad absoluta en las vinotecas locales, este blanco pertenece al pequeño emprendimiento personal del enólogo Federico Altavilla. Vinificado con uvas Pinot Gris (Grigio) provenientes de Tupungato (Valle de Uco) y Medrano (Este mendocino), tiene gran frescura y destacada tipicidad varietal. Ofrece una nariz límpida con evocaciones florales -jazmines-, frutales -duraznos blancos, damascos- y algo herbales. Al llevarlo a la boca tiene silueta delgada y paso vivaz, con sabor afrutado, acidez balanceada y moderada permanencia. ¡Óptimo para servir junto a unas rabas o un arroz con mariscos!

Obra Prima Corte Blanco 2015 ($180): Un vino original y de notable factura, que pronto  desembarcará en Córdoba. Un ensamblaje blanco muy bien ideado por Federico Cassone y su equipo, que combina la estructura del Chardonnay (55%), la frescura del Sauvignon Blanc (35%) y la aromática del Torrontés (10%). Regala una nariz de aromas muy variados, con evocaciones de flores -azahares-, frutas de pepita -manzanas, peras-, hierbas silvestres y sutiles dejos melosos. En boca tiene cuerpo medio, paso fluido y entrada agradablemente seca; redunda en sabores frutales, con ajustada acidez y larga persistencia. Servir frio (pero no helado). Lo imagino maridaje insuperable de un buen pescado a la parrilla.       

Relator Sauvignon Blanc 2016 ($200): Relator Wines es una moderna línea de vinos que “viene pisando fuerte”, pues en menos de un año ha logrado seducir a un gran número de consumidores. Propone vinos fácilmente bebibles, con un packaging sumamente atractivo. De toda la línea, elegí para reseñar este novel Sauvignon Blanc. Un blanco fresquísimo, de esos que en una tarde de calor “se toman como agua”. Despliega aromas herbáceos suaves como de ruda o pasto cortado, más algunos toques cítricos de pomelo blanco. Al probarlo es ligero y vibrante, con jugosa acidez y buena permanencia. Excelente con sushi o ceviche.        

Animal Fammi L´Amore Rosé S/A ($144): Ernesto Catena Vineyards presentó hace un par de meses este rosado original e innovador, ideal para beber en las tardecitas soleadas. Seduce con una nariz muy fresca, llena de recuerdos a frambuesas y moras. En la boca es etéreo y vivaz; de entrada apenas golosa y nítido sabor frutal, con marcada acidez, tenue “petillant” -mínimas burbujitas de gas carbónico natural remanentes de la fermentación- y grato final. Viene en cómodas botellitas de medio litro, como para tener siempre un par en la heladera. ¡Su precio quizás es algo elevado, pero vale la pena probarlo!  

Impaciente Malbec 2015 ($120): Un vino tinto procedente de un proyecto modesto pero muy atractivo, propiedad de la familia Battilana. Un Malbec joven producido con racimos cosechados en la finca “Viñas del Plata” (Tunuyán-Valle de Uco), concebido sin ningún contacto con roble para mostrar el enorme potencial de sus uvas. Ostenta una nariz prístina y delicada, con perfumes frutales frescos -ciruelas, cerezas-, balsámicos -anís, regaliz- y trazos herbales. Al llevarlo a la boca es menudo y grácil, de entrada suave y paso franco, con correcta acidez, taninos suaves y persistencia media. Me parece que podría “andar de maravillas” con empanadas criollas o de humita.

Verdaderos Invisibles Criolla 2016 ($200): Un producto realmente sorprendente, fruto del espíritu inquieto e inconformista de Federico Schneidewind (un joven periodista rosarino devenido en viticultor apasionado). Usando la cepa Criolla Grande -históricamente derivada a los vinos en tetrabrik- y un porcentaje menor de Moscatel Rosado y Pedro Jimenez, se animó a proyectar una pequeñísima partida -1062 botellas- de un vino de alta calidad. Se trata de un tinto -en realidad un rosado bastante intenso- perfectamente límpido y muy brillante. Emociona con sus aromas primarios y directos: uvitas silvestres, frutillas y caramelo “tutti-frutti”. La boca continúa en la misma línea sencilla y refrescante; con el sabor puro de las uvas, una acidez viva, taninos imperceptibles y agradable final. Con un par de horas de heladera, será escolta perfecto para una tabla de fiambres y quesos. ¡Un “imprescindible” de la nueva vitivinicultura argentina, que no dejará indiferente a quién lo pruebe!       

Corazón del Sol Malbec 2013 ($262): Otro Malbec del Valle de Uco en esta selección, pero en este caso con mayor complejidad y estructura. Pertenece al novel emprendimiento enológico “Corazón del Sol”, del cardiólogo hindú Madaiah Revena (quién está radicado en los Estados Unidos, donde también es propietario de otras dos bodegas). Para la producción  local cuentan con el asesoramiento del experimentado winemaker Santiago Achaval. Yendo al vino en cuestión, exhibe una aromática franca de perfil frutal maduro -ciruelas pasas-, especiado y algo “verde” -hoja de parra, escobajo-. Al probarlo revela su cuerpo medio y paso resuelto; refrenda las sensaciones vegetales, con equilibrada acidez, taninos mansos y largo post-gusto. ¡Levemente refrescado, será inseparable junto al asado dominguero! 
         
¿Y para ustedes, cuáles son sus vinos “pileteros” de este verano?

** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico **          

lunes, 9 de enero de 2017

ARRANCAR EL AÑO A PURO MALBEC

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Como es ya un clásico en las primeras semanas del año, empezamos el 2017 recomendando vinos elaborados con uvas Malbec. Nuestra cepa emblemática sigue desarrollándose a paso firme en todo el territorio nacional, ofreciendo una gran diversidad de estilos y una notable calidad en todos los segmentos de precios.
   
Si están pensando “arrancar el año a puro Malbec”, aquí van mis siete sugerencias:

Uva Negra Malbec Premium 2014 ($118): Un Malbec sencillo y “entrador”, diseñado para gustar a todo el mundo, y con un valor de mercado realmente muy conveniente. Presenta una nariz directa, de perfil frutal y levemente avainillado (por el mínimo contacto con roble); que continúa en una boca de silueta delgada, entrada amable y paso veloz, con sabor afrutado, ajustada acidez, taninos imperceptibles y breve permanencia. ¡Un Malbec para la mesa de todos los días!     

Villano Malbec 2016 ($124): Este joven Malbec del enólogo mendocino Federico Altavilla sorprende por la pureza de su expresión, pues ha sido elaborado prescindiendo completamente del uso de madera. Regala una nariz fragante, con nítidos  recuerdos a frutos rojos, más algunos trazos terrosos y herbales. En la boca es ligero y vivaz, de entrada amigable y paso franco; redunda en sabores frutados, con correcta acidez, taninos mansos y moderada persistencia. ¡Para “regar” comidas multitudinarias, sin “hacer sufrir” demasiado a la billetera!     

Altosur Malbec 2016 ($160): ¡A mi leal saber y entender, este fue el Malbec de mejor relación precio calidad que probé este año! Un vino muy rico, fácil de beber y con una tipicidad varietal perfecta. Propone aromas de frutas rojas en sazón -ciruelas, cerezas-, hierbas silvestres -jarilla, tomillo- y algo de eucaliptus. Al probarlo tiene cuerpo medio y paso fluido, deja una agradable sensación herbal, con balanceada acidez, taninos delicados y grata permanencia. ¡Un Malbec para comprar varias cajas!    

Solo Contigo Affaire Malbec 2014 ($292): Novedad absoluta en las góndolas locales, este Malbec proveniente de Los Sauces (Tunuyán - Valle de Uco) sorprende por su garbo y complejidad. Un tinto que ha sido criado durante 15 meses en barricas francesas nuevas, para luego reposar 8 meses en botella antes de salir al mercado. Seduce con una nariz de varios estratos, que primero muestra los aromas de crianza -tostado, vainilla-, luego los frutales -ciruelas pasas, mermeladas-, para terminar con ciertas reminiscencias balsámicas -anís, regaliz-. En la boca es sabroso, aterciopelado y de sabores maduros; con acertada acidez, taninos finos y larga persistencia. ¡Para “quedar muy bien” en el asado con amigos!   

José Luis Mounier Malbec 2013 ($375): Otro tinto novedoso y de altísima calidad, pero en este caso llegado desde los Valles Calchaquíes. Un Malbec salteño que exhibe con orgullo el nombre de su creador, sin dudas uno de los enólogos más reputados de la región. Despliega una nariz intensa, con aromas de frutas sobremaduras -cerezas en licor, uvas pasas-, especias picantes -pimentón, clavo- y marcadas notas terrosas. Al probarlo se percibe potente y severo, de entrada seca y paso recio; remarca sensaciones especiadas, con equilibrada acidez, taninos apretados y dilatada permanencia. ¡Salta no deja de sorprendernos con sus vinos!      

Kalos Cru Calixto Malbec 2012 ($550): Una verdadera “perlita” para buscadores de rarezas. Un tinto de edición realmente limitada (6500 botellas), vinificado en el pequeño proyecto de la Familia Losada. Un ensamblaje de uvas Malbec procedentes de fincas ubicadas en Valle de Uco y Maipú, con 18 meses de añejamiento en roble francés nuevo y 24 meses más de estiba en botella. Un producto elegante y delicado, donde el paso del tiempo ha hecho maravillas. Tiene aromas  refinados y con cierta evolución, que se mueven entre las frutas desecadas -ciruelas, pasas de uva-, las frutas secas -avellanas- y las especias dulces -clavo, canela-, todo enmarcado en un fondo ahumado muy sutil. En la boca sigue la misma línea, mostrando un cuerpo delgado y paso ágil, con recuerdos maduros, balanceada acidez, taninos bruñidos -por la estiba- y largo post-gusto. No es un vino fácil de encontrar, pero vale la pena el intento. ¡Malbec para enófilos curiosos!  

Yacuil 2013 ($970): Dos autenticas “potencias” de los Valles Calchaquíes -las bodegas Yacochuya y Tacuil- se unen para dar lugar a este vino único, poderoso y expresivo. Solamente  6400 botellas de un Malbec absolutamente “fuera de serie” -ensamblaje de 50% uvas de Cafayate y 50% uvas de Molinos-, elaborado a la usanza tradicional y sin paso por roble. Un tinto con todos los bríos que ostentan los grandes vinos norteños. Propone una nariz voluptuosa con evocaciones de frutas pasas -ciruelas, higos secos-, frutas en alcohol, especias picantes -pimentón ahumado, cayena- y marcado acento terroso. En boca se muestra corpulento y vehemente, de entrada recia y paso arrollador;  tiene correcta acidez, taninos aún trabados y una persistencia casi eterna. Se puede beber ahora y disfrutar de su impetuosa presencia, o guardar algunos años para atenuar sus impulsos y disfrutar así de su bella rusticidad. ¡Un Malbec excepcional e irrepetible, para atesorar en la cava personal!    

Rutini Single Vineyard Altamira Malbec 2012 ($1060): La prestigiosa Bodega Rutini Wines lanza al mercado una nueva línea de vinos “single vineyard” (“viñedo único”), pensada para subrayar el potencial de cada uno de los terruños donde cultiva sus uvas. Un vino de perfil mucho más moderno y fresco, con menor intervención de la madera que en sus líneas clásicas. Esta primera cosecha corresponde a un Malbec de aromática diáfana, con perfumes de flores -violetas-, frutas frescas -ciruelas, moras-, balsámicos -menta- y un recuerdo mineral marcado. Al probarlo es sabroso y pleno, de cuerpo medio, singular textura y paso fluido; refrenda sabores frutales, con vibrante acidez natural, taninos firmes y una larguísima permanencia. ¡Malbec de lujo, para brindar “bien arriba”!  

¿Y ustedes, con que Malbec tienen pensado arrancar el año?


** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico **

domingo, 25 de diciembre de 2016

BURBUJAS DE FIN DE AÑO

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Diciembre es el mes de las “burbujas”. En esta última semana del año, vertiginosa y bastante “alocada”, los brindis se suceden sin parar: en el trabajo, en la escuela de los chicos, en el club, en la pileta, con los amigos…

Los vinos espumosos son sinónimo de celebración, así que no deberían estar ausentes de nuestras mesas festivas. En sus diversos estilos y precios, siempre habrá un producto que se adapte a nuestro paladar y presupuesto, sólo hay que probar hasta encontrar el preferido.  

Si ya empezaron con las compras de fin de año, aquí una selección de “burbujas” para todos los gustos y bolsillos:

Topo Lote 010 Extra Brut ($100+envio): Ya he hablado en varias notas anteriores sobre este original proyecto mendocino de “vinos sin marketing”, que no deja de sorprenderme por la buena relación precio-calidad de sus productos. Este último lote no es la excepción, ofreciendo un espumoso sencillo y de “trago muy amable”. Fue obtenido por el método Charmat con un corte de 65% de Chardonnay, 20% de Sauvignon Blanc y 15% de Chenin. Propone diáfanos aromas de frutas blancas -pera, damascos- y cítricos; unidos a una boca liviana y “sucrosa” (aunque no dulce), de burbujas chispeantes, correcta acidez y moderada permanencia. ¡Excelente compra, para tener siempre varias botellas en la heladera!

Caroyense Piu Nature ($120): Un producto cordobés de impecable factura y precio sumamente acomodado, que recomiendo con orgullo cada vez que se me presenta la oportunidad. Se trata de un espumoso vinificado por la mano experimentada y perseverante del enólogo Santiago Lauret, con un ensamblaje de uvas Chardonnay y Sauvignon Blanc provenientes exclusivamente de Colonia Caroya, y utilizando el método Champenoise (segunda fermentación en botellas). El resultado es un vino burbujeante sobrio y delicado, que regala perfumes florales, cítricos y algo herbales. Al llevarlo a la boca es gustoso y ligero, de entrada agradablemente seca, burbujas delicadas, balanceada acidez e interesante persistencia para su rango. ¡Para sorprenderse otra vez con los vinos de nuestra provincia!     

Contento Extra Brut ($175): Un espumoso simple y descontracturado, que ya desde la etiqueta -con una carita sonriente similar a un “emoticon”- muestra su espíritu lúdico y festivo. Un vino creado por el incansable periodista rosarino Federico Schneidewind, quien además de escribir sobre vinos también se anima a hacerlos. Esta partida se produjo con un 100% de uvas Pinot Noir (de Valle de Uco) por el método Charmat. Exhibe aromas nítidos de frutas rojas frescas; que se apoyan en una boca sabrosa y de paso veloz, con burbujas cosquilleantes, acertada acidez y grata permanencia. ¡Para tomar al lado de la pileta!  

Extra Toso Cuvée Reserve ($242): Un histórico de las “burbujas” nacionales elaborado por la centenaria bodega maipucina Pascual Toso, que vuelve a aparecer en las góndolas luego de un par de años de ausencia. Un elegante espumoso “blanc de blancs” -es decir 100% Chardonnay- elaborado por el método Champenoise con un año sobre lías.  Regala una nariz fragante y compleja, con notas de duraznos maduros, miel, manzana asada y leves dejos ahumados. Al llevarlo a la boca tiene cuerpo medio y entrada seca, burbujas finas, fresca acidez y buena persistencia. ¡Para descorchar varias botellas sin vaciar la billetera!      

Famiglia Bianchi Brut Nature ($355): Con una amplia experiencia en la elaboración de vinos espumosos, el gigante sanrafaelino Famiglia Bianchi presenta esta novedosa línea en su gama más alta. Solamente 12.000 botellas producidas por el método Champenoise, con un corte de 60% Chardonnay y 40% Pinot Noir, más un reposo posterior de 18 meses sobre lías. Un producto de aromática intensa y seductora, donde destacan recuerdos de levadura fresca, uvas pasas y frutas secas. Al probarlo tiene buen volumen, entrada seca y textura sedosa; exhibe un “perlage” distinguido, con armónica acidez y un prolongado final de boca. ¡Para acompañar los brindis más elegantes de este verano!

Las Perdices Nuit 730 Brut Nature 2013 ($770): La joven Bodega Las Perdices (Lujan de Cuyo) también se decidió a “jugar en las grandes ligas”, así que a principio de año presentó este espumoso de notable calidad y edición muy limitada (5000 botellas). Uniendo un 60% de Pinot Noir y un 40% de Chardonnay, fermentando por método Champenoise y criando el producto sobre sus borras durante 24 meses, el enólogo Fernado Losilla dio origen a este producto distinguido y exquisito. Ofrenda una nariz limpia y sutil, con evocaciones de pan tostado, compota de manzanas y frutas desecadas. Al llevarlo a la boca se lo percibe etéreo y vivaz, de perfil maduro, con refrescante acidez, burbujas discretas y dilatada persistencia. ¡Un espumoso de lujo, para compartir con grandes amigos!  

Cruzat Millésime 2006 ($1200): ¡Sin dudas, este es el espumoso del año! Un producto realmente soberbio, que demuestra la paciencia y maestría del eminente enólogo Pedro Rosell. Un vino efervescente que reposó imperturbable sobre sus lías durante una década, para adquirir una finura y complejidad únicas. De aromática sugerente, aparecen prístinos aromas de pan brioche, hojaldre, manzanas desecadas y avellanas, sobre un fondo tostado casi imperceptible. En la boca destaca su garbo y distinción, sin mostrar ningún signo de evolución a pesar de sus 10 años de vida. Expresa sabores plenos y sensación “cremosa”, con entrada seca, gráciles burbujas, vibrante acidez natural y largo post-gusto. La exclusiva botella gris de líneas estilizadas -y la bella caja de madera oscura en que viene presentada- completan un packaging lujoso y muy sofisticado. ¡Un espumoso único e irrepetible, para regalar -o regalarse-!       

BONUS TRACK: No sólo de vinos vive el hombre…

Sidra Famiglia Gullo Artesanal ($91): Una sidra mendocina de estilo tradicional, bastante dulzona, burbujeante y con marcado sabor a manzanas rojas. Esta elaborada en un pequeño emprendimiento familiar ubicado en Guaymallen, con frutas traídas desde el Valle de Uco. Su sabor goloso y buenas burbujas la hacen compañera perfecta para servir -bien fría- junto a las clásicas dulzuras navideñas. ¡Una sidra rica, que sin dudas gustará a todo el mundo! 

Sidra Red Lady Premium ($120): Otro producto de alta calidad, elaborado como parte del proyecto de la  Bodega Cuarto Surco, con manzanas Red Lady provenientes del Valle de Uco. Una sidra de perfil más actual, levemente dulce y con una interesante frescura natural. Tiene un paso de boca liviano y fluido, sabor nítido a manzanas frescas y ciertos toques herbales, jugosa acidez y un dulzor muy atenuado. Me parece ideal para servir -bien fría- en la copa del aperitivo o acompañando las entradas. ¡Una sidra para beber varias copas!

Aprovecho estas líneas para desearles a todos mis lectores: ¡Muy Feliz Año Nuevo!     

** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico **