sábado, 15 de julio de 2017

CINCO VINOS PARA VOLVER A MIRAR A CÓRDOBA


Si bien las primeras vides del territorio argentino fueron plantadas en Santiago del Estero (algo bastante lógico si recordamos que es la “madre de ciudades” fundada en 1553), la verdadera historia de la vitivinicultura argentina empezó -casi medio siglo después- en la zona que hoy ocupa la provincia de Córdoba.

Registros documentales fehacientes mencionan la existencia de viñedos en la región desde el año 1599 -propiedad de los sacerdotes mercedarios-, así como la producción de vinos a nivel “industrial” desde 1618 -asociados a la actividad de los sacerdotes jesuitas-.

Durante sus cuatrocientos años de desarrollo, la actividad vitivinícola de Córdoba sufrió grandes vaivenes. Desde la virtual desaparición de los viñedos con la expulsión de los Jesuitas (1767) y la recuperación por parte de los inmigrantes italianos con la fundación de Colonia Caroya (1878). Desde sus épocas de esplendor en las décadas del 60´ y 70´ (donde la provincia llegó a tener casi 1800 hectáreas y moler 18.000.000 kg de uvas), hasta su período más aciago en los años 80´ (que vio desparecer a las grandes bodegas, y donde la actividad perduró -con muchas dificultades- sólo en explotaciones familiares).

La recuperación productiva insumió casi tres décadas; pero desde fines de la década del 90´ -y aún más en estos primeros años del nuevo siglo-, la provincia muestra orgullosa su reconversión. El notable desarrollo de la vitivinicultura cordobesa no ha sido un hecho cuantitativo; el verdadero cambio ha sido de carácter cualitativo, pasando de los históricos vinos “regionales” o “pateros” -de baja calidad, vendidos a la vera de la ruta- a productos de impecable factura que pueden competir sin inconvenientes en el mercado nacional.   

En la actualidad, la superficie plantada con vides en la provincia alcanza las 299 ha (aproximadamente el 0,1% del viñedo nacional). La mitad de estas hectáreas están ubicadas en la zona de Colonia Caroya y alrededores; aunque también hay pequeños paños de viñedos en Traslasierra, el Valle de Calamuchita y el Noroeste provincial. Existen hoy 12 bodegas registradas, además de 32 elaboradores caseros autorizados. La presencia de los pequeños productores artesanales es un además un gran diferencial turístico, pues es de las pocas regiones del país que los incluye en sus Caminos del Vino. 

                                            
Para que les sirva de guía a los enófilos curiosos, aquí van cinco recomendaciones de vinos para volver a mirar a Córdoba:

La Caroyense Frambua S/A ($100): De la mano de la emblemática Bodega La Caracense -el mayor productor de la provincia- llega este vino sencillo y extremadamente ligero, que interpreta cabalmente la particular tipicidad de esta uva regional. Está elaborado por la mano experimentada del enólogo Santiago Lauret, quien lleva ya más de 40 vendimias ligado a la producción vitivinícola de Colonia Carayá. En nariz ofrece aromas directos de frutitas rojas frescas -frutillas, frambuesas-, más algunos trazos herbales y terrosos. En la boca tiene silueta delgada, entrada agradablemente seca y paso veloz, redunda en sabores afrutados, con bajo tenor alcohólico, marcada acidez, taninos imperceptibles y breve persistencia. Recomiendo servir refrigerado, para potenciar su agradable frescura natural. Creo que puede ser un buen acompañante para aperitivos o picadas de fiambres y quesos.

Indama Chardonnay 2016 ($130): Una novedad absoluta, que llega desde la novel bodega Terra Camiare (Colonia Caroya), un proyecto productivo de capitales locales que comenzó hace apenas un año -recuperando una antigua bodega y varios viñedos abandonados- y ya está “dando que hablar” con los productos que pone en el mercado. De su primera cosecha destaco este blanco de Chardonnay fragante y delicado. Propone una aromática diáfana,  plena de recuerdos a flores, frutas blancas -peras, duraznos-, miel y suaves trazos herbales. Al llevarlo a la boca descubre su cuerpo liviano y paso vivaz, con reminiscencias melosas, jugosa acidez y moderada permanencia. Perfecto para maridar con pescados o mariscos.             

Noble de San Javier Merlot 2016 ($150): Un vino elaborado en el Valle de Traslasierra por el pequeño emprendimiento de la familia Jascalevich -pioneros en la reconversión vitivinícola de la zona, con viñedos plantados en el año 2002-. Un hermoso proyecto que incluye una bodega y una acogedora hostería serrana, involucrando en su explotación a todos los integrantes del clan familiar. De allí sale este tinto simple pero sumamente interesante, que muestra el potencial de ese terruño para la producción de vinos de calidad. Regala una nariz intensa y limpia, con evocaciones frutales maduras, terrosas y vegetales. Al probarlo tiene cuerpo medio, entrada bien seca y paso frutal generoso, con acertada acidez, taninos compactos y notable persistencia. Un Merlot honesto y de precio accesible, ideal para la mesa diaria.        

Ottimo Blend 2014 ($190): Lomas de Garay es otra bodega artesanal ubicada en la zona de Potrero de Garay, sobre las colinas serpenteantes que rodean el embalse del Dique Los Molinos. Con apenas cuatro hectáreas productivas, elabora unas 10.000 botellas al año y ya tiene disponible su tercera cosecha comercial. La vinificación está a cargo del joven enólogo local Gabriel Campana, quién conoce como nadie los viñedos cordobeses. De toda su línea sobresale este ensamblaje tinto de uvas Cabernet Sauvignon, Malbec y Merlot, con breve crianza en barricas. Posee aromas de frutas negras -moras-, especiados -pimienta, clavo- y algo terrosos. En la boca tiene estructura media, paso fluido y sabores levemente picantes, con acidez equilibrada, taninos suaves y grato post-gusto. Si estás preparando el asado con amigos, una botella de este tinto “te harán quedar muy bien”.

Juan Cruz Navarro Torre Malbec 2015 ($255): Desde un brumoso paisaje de sierras y pinares en el corazón del Valle de  Calamuchita llega este Malbec complejo y de perfumes seductores. Lo produce Bodega Estancia Las Cañitas, un imponente desarrollo vitivinícola de la familia Navarro que a pesar de los embates de la naturaleza -resistió dos tornados devastadores a finales del 2012-, sigue adelante con la producción de sus vinos. Entrega una nariz curiosa, donde los aromas frutales maduros -ciruelas, cerezas- se combinan con suaves notas resinosas (seguramente por influencia de las coníferas que rodena el viñedo). Al probarlo es sabroso y estructurado, con entrada amable y textura sedosa, refrenda las percepciones balsámicas, con apreciable acidez -aunque perfectamente balanceada-, taninos firmes y largo final de boca. Este gran tinto “pide a su lado” un cabrito cordobés asado.

¡Anímense a degustar los vinos cordobeses, les aseguro que no se van a arrepentir!

***** Esta nota fue publicada originalmente en el sitio web de Iprofesional *****

miércoles, 28 de junio de 2017

SEIS VINOS “PARA TIRAR LA CASA POR LA VENTANA”

www.edinbraw.com
Aunque la situación económica venga complicada, los enófilos apasionados solemos hacer un “esfuerzo extra” para darnos algún gusto de cuando en vez. Quienes disfrutamos del vino, muchas veces sacrificamos otros gastos en pos de probar una buena botella.  

Argentina ofrece vinos para todos los gustos y bolsillos. Desde los más económicos para la mesa diaria -a los que suelo dedicarle varias notas al año-, hasta algunos “de lujo” para descorchar en ocasiones especiales (aniversarios, cumpleaños, visita de amigos).  

Si andan buscando vinos para “tirar la casa por la ventana”, aquí van mis seis sugerencias:

Confiado Pinot Noir Blanco 2016 ($390): Con esta nueva propuesta, la bodega mendocina Séptima ofrece una “ruptura” con el clasicismo de sus vinos, “confiada” en que seducirá a un nuevo grupo de consumidores que buscan productos más modernos y diversos. De la línea me encantó este Pinot Noir vinificado como vino blanco, lleno de juventud y frescura. Ostenta un color cobrizo muy pálido, que sorprende al bebedor desprevenido. Propone una nariz prístina con evocaciones de frutas ácidas -frambuesas-, tropicales -ananá- y ciertos tonos herbales muy agradables. En boca tiene cuerpo medio y discurrir veloz, rebosante de sensaciones frutales, con jugosa acidez y moderada permanencia. Servir bien frio. Un blanco definitivamente “gastronómico”, para acompañar una paella o cazuela de mariscos.     

Susana Balbo Signature Rosé 2016 ($600): Un vino rosado verdaderamente exquisito, producido en su totalidad con uvas del Valle de Uco, en un ensamblaje que combina  60% de Malbec de Chacayes (Tunuyán) y 40% de Pinot Noir de Gualtallary (Tupungato). A la vista se muestra sensual y cautivante, con una sutil tonalidad rosa-anaranjado. Ofrece una nariz muy fragante y compleja, con recuerdos de flores silvestres, frutas ácidas -moras, frambuesas-, frutas de carozo -damasco-, confitura de limón y una nota vegetal muy suave.  Al llevarlo a la boca tiene entrada agradablemente seca, buen volumen y paso untuoso; refrenda su nítido sabor afrutado, con moderado grado alcohólico, vibrante acidez natural y grata persistencia. ¡Un rosado “de lujo”, perfecto para acompañar una bandeja de sushi!  

Severino Collovati Blend 2014 ($500): Una novedad absoluta en las góndolas locales, que llega de la mano del pequeño proyecto personal del enólogo Javier Collovati. Se trata de un corte tinto con 70% de Malbec y 30% Cabernet Sauvignon (ambos provenientes de la zona de Sañogasta -en lo alto del Valle de Famatina-, un lugar muy apropiados para el cultivo de la vid debido a su clima desértico y marcada amplitud térmica), con vinificación tradicional y doce meses de crianza parcial en barricas de roble. El resultado es un tinto de aromática sugerente, con perfumes balsámicos -anís, regaliz-, frutales maduros -higos, pasas- y leves trazos tostados/ahumados. Al probarlo se los percibe seco, de mediana estructura, con paso franco y sensación algo potente -alcohol-; redunda en sabores maduros, tiene balanceada acidez, taninos apenas rugosos y largo post-gusto. Un gran vino riojano, que fue elaborado en una partida realmente limitada -998 botellas- y recomiendo comprar antes que se agote. 

Viña Alicia Colección de Familia Nebbiolo 2008 ($1095): Viña Alicia es un minúsculo emprendimiento vitivinícola fundado en 1998, perteneciente a Alicia Mateu de Arizu y Rodrigo Arizu (esposa e hijo menor de Don Alberto Arizu, eminente winemaker argentino y director de la reconocida Bodega Luigi Bosca). Está ubicado en el distrito de Lunlunta (Lujan de Cuyo), donde posee un viñedo de apenas 10 hectáreas y una pequeña bodega con capacidad para 50.000 litros/año. Sus vinos suelen ser bastante difíciles de conseguir, pues se exportan casi en su totalidad. Si tienen la suerte de “cruzarse” con algunas botellas, no duden en comprarlas pues no se van a decepcionar. De todo el portfolio me cautivó este  Nebbiolo complejo y poderoso, de nariz profunda y algo críptica. Regala aromas frutales maduros -orejones de ciruelas-, florales -rosas secas-, empireumáticos -alquitrán-, terrosos y ahumados. Al llevarlo a la boca se lo siente voluminoso y estructurado, de entrada recia y paso lleno, con presencia bien madura, equilibrada acidez, taninos macizos -aunque pulidos por la estiba- y un larguísimo final. Ideal para maridar con comidas intensas, como carnes de caza o guisos picantes. ¡Un vino maravilloso, que vale cada peso pagado por él!

Saltimbanco Tempranillo 2014 ($1500): La línea Saltimbanco es una propuesta de vinos exclusivos -y de escasísima producción-, fruto de la inspiración del enólogo ítalo-argentino Giuseppe Franceschini. En este caso se trata de un vino 100% Tempranillo cosechado en un antiguo viñedo de El Cepillo (San Carlos-Valle de Uco), la zona de Mendoza donde están las plantas más añosas de esta variedad. Se vinificó con levaduras indígenas, intervención mínima, añejamiento de 16 meses en roble francés y embotellado sin filtrar. Un tinto de color violáceo muy profundo, casi sin signos de evolución. Entrega una nariz intensa con aromas limpios a frutas rojas en sazón -ciruelas, guindas-, frutas negras -zarzamora, cassis-, especias -pimienta de Jamaica, clavo de olor- y delicadas pinceladas avanilladas. En boca se lo descubre sabroso y compacto; de entrada seca y paso fluido, franco recuerdo frutal, acertada acidez, taninos firmes y prolongada persistencia. Un vino tinto soberbio, para agasajar a los amigos sirviéndolo junto a un buen asado.   

Alfa Crux Cuveé Sparkling Wine S/A ($920): Cerramos esta lujosa selección con un vino espumoso refinado y complejo de la Bodega O. Fournier (La Consulta-Valle de Uco). Fue obtenido combinando 80% de Chardonnay y 20% Pinot Noir, por el método “champenoise” -segunda fermentación en botellas- y con casi dos años de reposo posterior sobre sus lías. Exhibe una tonalidad asalmonada pálida y brillante. Enamora con una paleta aromática amplia y distinguida, plena de reminiscencias a frutas tropicales, frutas secas, miel, pan de brioche y levadura fresca. Al probarlo se revela sobrio y de paladar bien seco, con textura sedosa, reminiscencias melosas, burbujas delicadas, refrescante acidez y placentero final. ¡Un vino espumoso realmente imponente, para brindar “bien arriba” todo el invierno!

*** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico ***

miércoles, 21 de junio de 2017

SPIRITU, AROMAS DEL VINO (Publicidad)

Quienes siguen con asiduidad mi blog saben que no suelo hacerle lugar a la publicidad. Sin embargo, me parece importante apoyar a estos pequeños emprendimientos nacionales que elaboran productos de alta calidad para el disfrute enológico.  


Nueva presentación del kit de aromas argentino 
SPIRITU Aromas de Vino


SPIRITU, Aromas de Vino es un kit de aromas diseñado para entrenar el olfato y aumentar en conocimiento sobre los vinos de Argentina. Pensado y creado por la sommelier argentina Marcela Rienzo es un aporte muy valioso a todos aquellos que quieren sumergirse en el infinito mundo de los aromas del vino.

La caja de aromas es un instrumento educativo y lúdico, que permite, de una manera divertida, agudizar la percepción, memorizar los diferentes aromas, identificarlos y recordarlos, para luego reconocerlos en el vino.

SPIRITU, Aromas de Vino, contiene los 20 aromas más característicos de los vinos blancos y tintos de Argentina: frutas rojas, ciruela, cereza, pera, ananá, pomelo, durazno, limón, banana, manzana, violeta, flor de naranjo, higo, coco, vainilla, miel, chocolate, café, humo y pimienta. De esta manera el sentido del olfato puede ampliarse, desarrollarse y entrenarse, acumulando referencias olfativas y adquiriendo un lenguaje para traducir sensaciones.

Cada unos de los aromas está acompañado de una carta con una descripción de las características del aroma y las uvas en los que puede estar presente dicho aroma. Además la caja contiene un brochure instructivo que explica algunas dudas básicas en la cata de un vino, como por ejemplo, ¿por qué hay aromas en el vino?, ¿cómo funciona al olfato?, ¿cómo utilizar el kit?, ¿cómo se cata un vino?, ¿por qué es importante la copa?

Precio público: $ 1.800.-
www.aromasdevino.com


martes, 6 de junio de 2017

RICOS VINOS, BUENAS COMPRAS (2° PARTE)


La expresión anglosajona “best buy” -o “buena compra”, en su traducción al castellano- se  utiliza bastante en el mundo de los vinos, para referirse a productos que no necesariamente son baratos, pero que en cambio ofrecen atributos de calidad que están en proporción directa o superior al precio pagado por ellos.

Ya habíamos hablado de esto en una nota de hace algunos meses, pero hoy les volvemos a  proponer ocho vinos realmente muy ricos (y que además son buenas compras):

La Puerta Alta Torrontés 2016 ($108): Un torrontés joven, sencillo y “cumplidor”, que supera ampliamente las expectativas generadas por su costo. Proviene de la enorme bodega Valle de La Puerta (Vichigasta, La Rioja). Ofrece aromas diáfanos que recuerdan a flores de jazmín, peras y cítricos. En la boca propone sabor frutado, cuerpo ligero y paso vivaz, con jugosa acidez y breve permanencia. Servir bien frío. ¡Para maridar con sushi o comida peruana (ceviches, tiraditos, etc.)!    

Cicchitti Blanc de Blancs 2015 ($305): Un producto mendocino delicado, elegante y sumamente original; elaborado en la pequeña bodega familiar de José “Pepe” Cicchitti. Un meditado corte de uvas Sauvignon Blanc, Chardonnay y Semillón añejado brevemente en barricas de roble francés. Exhibe una nariz austera y bastante sutil, con reminiscencias de frutas blancas -damascos, duraznos secos-, hierbas silvestres, te negro y miel. Al probarlo tiene silueta delgada, entrada seca y paso untuoso con ciertos recuerdos melosos; acompaña una discreta acidez y tiene un placentero final de boca. Un blanco bien “gastronómico”, perfecto para acompañar paellas, risosttos o pastas rellenas de salmón.   

Stocco de Viani Petit Verdot 2015 ($135): No es fácil encontrar varietales de Petit Verdot en segmentos tan bajos del mercado, así que este producto es un verdadero hallazgo. Un tinto maipucino simple y directo, muy recomendable como primer acercamiento al cepaje. Presenta una nariz especiada, herbal y algo terrosa; unida a una boca liviana y veloz, con correcta acidez, taninos apenas rugosos y persistencia breve. Servir levemente refrescado. ¡Para “regar” asados multitudinarios!        

Pontilli Malbec Roble 2014 ($190): Una primicia absoluta en las góndolas locales, que me sorprendió gratamente. Un interesante Malbec elaborado con un ensamblaje de 75% de uvas de Valle de Uco y 25% de uvas de Junín; criado parcialmente en roble francés durante diez meses, sumados a otros doce meses en botella antes de salir al mercado. De aromática limpia, muestra notas de fruta roja en sazón -ciruelas- y suaves toques ahumados/tostados aportados por la madera. En la boca tiene entrada amable, cuerpo medio y paso franco, redunda en sabores maduros, con balanceada acidez, taninos mansos y persistencia media. ¡Un tinto para la mesa diaria, sin gastar demasiado!

Luna Syrah 2011 ($215): Si hay un vino emblemático de la prestigiosa bodega Finca La Anita ese es su Syrah, proveniente de una parcela plantada en Agrelo (Lujan de Cuyo) hace más de 20 años. Un tinto de impecable tipicidad varietal, para enamorarse perdidamente de este noble cepaje. Ostenta una nariz profunda e intensa, donde predominan los recuerdos  especiados -clavo, canela-, balsámicos -anís, regaliz- y terrosos. Al probarlo tiene entrada seca, cuerpo medio y paso sabroso, con acidez equilibrada, taninos pulidos -por la estiba en botella- y grato post gusto. Sin dudas, un producto para “lucirse” en el asado con amigos.       

Caelum Reserva Cabernet Sauvignon 2013 ($250): Un Cabernet Sauvignon de perfil moderno y de óptima coherencia precio-producto, de esos que te querrías comprar varias cajas. Pertenece a una nueva línea de la bodega Caelum, vinificada con uvas de Agrelo (Lujan de Cuyo) y un moderado añejamiento en barricas. Regala una nariz seductora, con perfumes de frutas negras -cassis-, especias -pimienta negra- y leves pinceladas balsámicas -eucaliptus-. Al llevarlo a la boca se lo descubre gustoso y pleno, de paso fluido, con sensaciones maduras y apenas picantes, acertada acidez, taninos firmes y placentero final. Un vino muy rico, que podría escoltar de maravillas un costillar entero o un chivito a la llama.
       
Obra Prima Series Cabernet Sauvignon-Merlot 2014 ($385): Bodega Familia Cassone es un proyecto vitivinícola ubicado en el distrito de Mayor Drummond (Luján de Cuyo), dedicado a elaborar partidas reducidas de vinos de alta calidad. Este soberbio ensamblaje tinto es la última novedad de la bodega, que está haciendo su desembarco en las vinotecas cordobesas. Ofrece una aromática elegante y compleja, donde predominan los recuerdos de especias -nuez moscada, clavo-, frutas rojas maduras y finos tonos avainillados/tostados.  Al probarlo tiene potencia y buena estructura, aunque con paso sedoso; redunda en sabores frutales, con acidez perfectamente calibrada, taninos aún compactos y larga persistencia.       Ya está listo para beber ahora, pero puede guardarse sin inconvenientes un par de años más. ¡Un tinto realmente exquisito, que sin dudas vale cada peso que cuesta!

Fond de Cave Brut Nature ($313): Si andan en busca de un vino burbujeante para quedar siempre muy bien, no duden en probar este destacado producto de la Bodega Trapiche. Un espumoso realmente “de manual de enología”, cuya impecable factura supera con creces el valor pagado por él. Fue obtenido por el método Champenoise -segunda fermentación en botellas- con un clásico “coupage” de uvas Chardonnay y Pinot Noir. Hace gala de una nariz delicada, donde se entremezclan recuerdos de frutas blancas -peras, manzanas-, hierbas silvestres y marcada presencia de levadura fresca. En la boca tiene entrada seca y paso untuoso, nítido sabor frutado, refrescante acidez, burbujas cosquilleantes y armónico final. ¡Recomiendo tener siempre algunas botellas en la heladera, por si nos surge un buen motivo para brindar!          

¿Tienen ustedes algunos otros vinos de buena relación precio-calidad para sugerirnos?  

*** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico ***

lunes, 29 de mayo de 2017

LA FRASE QUE HOY VINO (LXX)

Un poema italiano de mediados del siglo XIX, quizás poco conocido pero de sencilla belleza:

"Blanco, es la luz que canta el pensamiento creador. Rojo, es la sangre que estremece, altiva, el fondo del corazón en los grandes sucesos. Al dorado dale tus rayos y en el rojo besa ¡oh sol inmortal!, besa a tu hijo."

Giosué Carducci: Poeta y escritor italiano (1835-1907).

lunes, 22 de mayo de 2017

SORTEO DE ENTRADAS PARA "EXPO DELICATESSEN & VINOS"

Por gentileza de Andrea Ravich ("alma mater" de esta feria), tenemos en el blog dos pares de entradas sin cargo para sortear (un par para el jueves y otro para el domingo).


Quienes comenten esta entrada del blog hasta el martes 23 de mayo a las 20,45 hs, dejando en el mismo su nombre, DNI y dirección de correo electrónico, participarán en el sorteo de un par de entradas para la muestra. Pueden indicar además el día de su preferencia (pero estará sujeto a disponibilidad).

Solamente será válido 1 (un) comentario por persona. Todos los comentarios validos serán numerados en orden correlativo. Para elegir a los ganadores se utilizarán los dos -o tres, si hubiera más de un centenar de posteos- últimas cifras de los premios de la Quiniela de la Lotería de Córdoba, en su sorteo nocturno del día martes 23 de mayo.

El ganador será contactado por correo electrónico el día miércoles 24 de mayo por la mañana, para coordinar la entrega de las invitaciones sin cargo.

Mucha Suerte para todos !! A comentar...

viernes, 19 de mayo de 2017

LA FRASE QUE HOY VINO (LXIX)

Recuperando una vieja propuesta, volvemos con frases célebres sobre nuestra bebida predilecta. En este caso, un pensamiento muy antiguo referida al vino y la salud:

“Los beneficios que trae consigo la ingesta de vino son muchos, sólo si es bebido en cantidad apropiada. Conserva el cuerpo humano en condiciones muy saludables, lo mismo que cura enfermedades. Pero el conocimiento de su correcto consumo es desconocido para la mayoría de las personas”.
MAIMÓNIDES: Rabino y teólogo judío (Siglo XII)

lunes, 15 de mayo de 2017

MÁS “TAPADOS” DEL VINO ARGENTINO

www.crackawines.com.au
Hace algunas semanas publiqué una nota con un título similar, donde referenciaba vinos que llamé metafóricamente “tapados” (productos que por su rareza, por ser de partidas muy limitadas o por tener poca publicidad son difíciles de hallar en las vinotecas). La misma tuvo muchas visitas y despertó bastante interés, por eso es que decidí ampliarla.

Si ustedes son de esos enófilos apasionados amantes de las “rarezas”, aquí les propongo otros siete “tapados” del vino argentino:   

Contento 1 Semillón 2016 ($190): Un vino original y extremadamente bebible, fruto del espíritu creativo de Federico Schneidewind -un periodista de formación, que descubrió hace unos pocos años su pasión por la vitivinicultura-. Fue producido con racimos de Semillón de cosecha anticipada, casi sin prensar, con fermentación clásica y embotellado inmediato; lo que dio lugar a un blanco que sorprende por su boca “jugosamente chispeante” y veloz. Tiene aromas limpios de frutas cítricas e hierbas frescas; unidos a una boca grácil y etérea, de bajo tener alcohólico, con vibrante acidez y suave “petillant” (minúsculas burbujas de gas carbónico natural). Solamente hay 1050 unidades de este producto, que sin dudas vale la pena descubrir. ¡Un vino tan pero tan rico que “se bebe como agua”!       

Alma Gemela N°1 Pedro Ximénez 2016 ($220): Este interesante producto tiene su origen en un proyecto de revalorización de viejas cepas liderado por la Sommelier Mariana Onofri. Recuperando un añoso parral de uvas Pedro Ximénez -una cepa poco “reconocida” por los consumidores, pero de amplia difusión en el encepado nacional- obtuvo este vino blanco joven, sutil y sabroso. Propone una nariz austera, donde se insinúan evocaciones de frutas desecadas -orejones de duraznos, cascara de naranjas-, miel silvestre, heno y té negro. En la boca tiene silueta delgada y paso franco, redunda en sabores melosos, con correcta acidez y moderada persistencia. ¡No es un vino fácil de conseguir -apenas hay 600 botellas-, pero un enófilo curioso no debería “dejarlo pasar”!  

Piedras Bayas Ed. Limitada Reserva Blend 2014 ($230): Debo confesar -con total honestidad- que desde hacía bastante tiempo no me sorprendía un vino sanjuanino. Sin embargo, este tinto de la zona de Barreal (Valle de Calingasta) llamó mi atención por su buen sabor, estructura y moderada complejidad. Se trata de un ensamblaje de Malbec y Cabernet Sauvignon, criado durante doce meses en barricas americanas. Ofrece una nariz marcadamente piracínica -morrón asado, pimentón dulce-; que se “va abriendo” con los minutos y deja entrever recuerdos frutales maduros, especiados y de café tostado (aportados por el roble). Al probarlo tiene cuerpo medio y paso franco; con sabores maduros, acertada acidez, taninos suaves y grato final de boca. ¡Para volver a mirar con atención a los vinos de San Juan!    

Sumak Kawsay Malbec 2015 ($275): “Sumak Kawsay” (“vida en plenitud” en castellano) es un concepto central en la cosmovisión ancestral del pueblo Quechua -y de otras culturas americanas precolombinas-, que se refiere al anhelo de una vida pacífica en sociedad,   respetando siempre a la Madre Naturaleza, donde cada ser humano tenga lo suficiente para su subsistencia y pueda llegar a realizarse plenamente. Detrás de esta bella noción aparece un tinto elaborado en la localidad de Amaicha del Valle (Tucumán) dentro de una bodega comunitaria propiedad de la Comunidad Indígena de los Amaicha. Toda la uva utilizada fue cultivada por los “comuneros”, quienes además reciben -a modo de cooperativa- parte de las ganancias por la venta de los productos. Pasando al vino en cuestión, se trata de un Malbec de perfil algo rústico y “salvaje”. Exhibe aromas directos de frutas rojas maduras, entrelazados con marcadas sensaciones vegetales y terrosas. En boca posee entrada seca, cuerpo medio y sabor afrutado, con equilibrada acidez, taninos apenas rugosos y mediana permanencia. Recomiendo servir levemente refrescado. Un Malbec tucumano sencillo pero muy disfrutable, que en breve estará por Córdoba.          

Finca El Reparo Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2014 ($360): Quienes gustan de los tintos suculentos e intensos, seguramente disfrutarán este Cabernet Sauvignon proveniente de San Carlos (Valle de Uco). Un notable producto de la Bodega Cuarto Surco, donde la tipicidad del cepaje y su lenta maduración en barricas francesas nuevas están perfectamente amalgamadas. Muestra una nariz intensa y fragante, con perfumes de frutas negras en sazón -cassis, moras-, especias -pimienta negra, clavo-, cuero y ciertos trazos terrosos. En boca presenta una entrada seca, buena estructura y paso recio, refrenda las sensaciones maduras y apenas picantes, con equilibrada acidez, taninos firmes y una larga persistencia. Un tinto perfecto para acompañar carnes asadas o platos contundentes.

Tordos Brut Nature ($300): Quienes estamos en el mundo del vino hace ya algunos años, siempre escuchamos decir que era casi imposible encontrar vinos espumosos de calidad en el Noroeste Argentino. Eso parecía ser hasta ahora, cuando este pequeño emprendimiento cafayateño comandado por el enólogo “Paco” Puga llega para “romper el paradigma” y demostrar que se pueden hacer destacadas “burbujas” en todo el territorio nacional. Este primer lote que llega al mercado es un ensamblaje de Chardonnay y Chenín vinificado por el método Charmat (segunda fermentación en tanques). Seduce con una aromática diáfana, donde se insinúan frutas blancas -peras, manzanas- y algo de levadura fresca. Al llevarlo a la boca es un producto delicado; con entrada agradablemente seca, sabor afrutado, burbujas cosquilleantes, fresca acidez y permanencia moderada. Se hicieron pocas botellas, así que recomiendo buscar algunas sin demora. ¡Salta nunca me deja de asombrar con sus vinos!

Reginato Celestina Rosé de Malbec Extra Brut ($425): Un espumoso realmente único, producido por dos grandes especialistas en esta materia como son Luis y “Pepe” Reginato (quienes eligieron el nombre en homenaje a su amada madre Celestina). Fue obtenido con 100% de uvas Malbec procedentes de Paraje Altamira (San Carlos-Valle de Uco), por el método Champenoise -segunda fermentación en botellas- y con una paciente crianza sobre sus lías. El resultado es un producto refinado pero complejo, que “enamora a primera vista” por su vivo color rosado. Regala fragancias de frutas rojas acidas -frambuesas, zarzamoras-, anís, levadura fresca y sutiles dejos herbales. Al probarlo es gustoso y refrescante, de nítido sabor frutal, con primorosas burbujas, balanceada acidez y un placentero post-gusto. Me parece un producto ideal para acompañar aperitivos o comidas de sabores suaves (pastas, carnes blancas o arroces). ¡Espumoso “de lujo”, para darse un “gustito” de vez en cuando!

¿Y ustedes, conocen más “tapados” del vino argentino? 

*** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico ***

viernes, 5 de mayo de 2017

OCHO VINOS BIEN OTOÑALES

www.rudewines.co.uk
¡El otoño ya está entre nosotros! Después de un verano largo, caluroso e inestable, estamos viviendo la más linda -al menos para mí- de las estaciones en nuestra ciudad.

Los días se hacen más cortos, soleados a mediodía y bien frescos por la noche. Arranca también la temporada de días grises, esos que dan ganas de quedarse en casa con un plato de comida calentita, un buen vino y una película. Todavía quedan oportunidades para beber algunos blancos o rosados, aunque el cuerpo ya comienza a pedir vinos tintos.

Si andan buscando “vinos bien otoñales”, aquí van mis ocho sugerencias:      

Padrillos Trifecta 2016 ($186): Un producto novedoso y original, que llega de la mano de la bodega Ernesto Catena. Su nombre refiere a una compleja apuesta que se realiza en las carreras hípicas, donde el jugador debe acertar correctamente el orden de llegada de los tres caballos ganadores. Un envite extremadamente difícil, pero que paga grandes cifras a quién lo acierta. Detrás de este nombre y etiqueta curiosos hay un inusual “blend” compuesto por un 40% de Chenín (de Agrelo, Lujan de Cuyo), 40% de Tocai (de Rivadavia, Este Mendocino) y 20% de Torrontés (de Cafayate, Salta). Exhibe una nariz algo austera, con delicados aromas de frutas -duraznos blancos, peras-, flores silvestres -retama, acacia-, miel y té negro. En la boca tiene cuerpo medio y paso untuoso, de nítido sabor meloso, con acertada acidez y persistencia media. Un vino blanco sumamente “gastronómico”; escolta perfecto de paellas, risotto de hongos o pastas con salsas suaves.

Doña Paula Estate Riesling 2015 ($242): Este vino está en las vinotecas hace ya varios años, pero supongo que ha pasado desapercibido para la inmensa mayoría de los enófilos. Un producto que “le hace honor” a la noble variedad germana con la que está elaborado, ofreciendo un blanco vibrante, sabroso y sumamente refrescante. Las uvas provienen de una pequeña parcela implantada en las alturas de Gualtallary (Tupungato, Valle de Uco). Ofrece una nariz compleja donde aparecen recuerdos cítricos -pomelos, limas-, herbales, rastros terrosos/minerales y hasta sutiles pinceladas “químicas” -alcanfor, solvente- (tan típicas de esta variedad, aunque extrañas para el bebedor que las descubre por primera vez). Al llevarlo a la boca presenta ataque seco, cuerpo medio y paso vivaz; allí refrenda su impronta mineral, con marcada acidez y larga permanencia. Un blanco que armoniza de maravillas con el sushi y la comida peruana. ¡Rareza que vale la pena probar!          

Zambua Tinto Dulce S/A ($110): Una primicia absoluta en las góndolas locales, que llega de la mano de la joven bodega Terra Camiare (Colonia Caroya, Córdoba). Un vino simple y de perfil tradicional, elaborado con un importante porcentaje de uvas Isabella -también conocida como “frambua” o “chinche”-. Su nariz es reconocible y directa, con aromas de frutitas rojas frescas -frambuesas, frutillas- y algunos dejos herbales. En boca se muestra ligero y veloz, con sabor afrutado, agradable dulzor natural, correcta acidez y breve final. ¡Córdoba siempre obsequia novedades para sorprendernos!     

Latente Reserva Pinot Noir 2014 ($180): Otro vino sencillo y extremadamente fácil de beber, pero en este caso procedente de Mendoza. Un Pinot Noir exquisito, liviano y de notable tipicidad varietal; con una breve crianza en barricas. Regala una nariz sobria con perfume de frutas rojas, hojas secas, especias y suaves trazos avainillados -aportados por el roble-. Al probarlo tiene entrada seca, silueta delgada y paladar sedoso; confirma sabores frutales, con balanceada acidez, taninos imperceptibles y moderada persistencia. Un vino que se consigue con facilidad, ideal para quienes se acercan por primera vez a este cepaje.

Tercos Sangiovese 2015 ($195): Un producto que descubrí hace unas pocas semanas y me sorprendió gratamente apenas lo probé. Se origina en un pequeño emprendimiento vitícola ubicado en Russel (Maipú), que nació del esfuerzo, la dedicación -y seguramente algo de terquedad- de un grupo de cuatro amigos y profesionales mendocinos. De toda la línea me quedo con este tinto producido 100% con uvas Sangiovese, sin ningún contacto con roble. Es un vino frutado, fresco y muy versátil a la hora del maridaje. Propone una aromática diáfana, con evocaciones de frutas rojas en sazón -cerezas, ciruelas-, especias -clavo- y leves reminiscencias vegetales. En boca tiene cuerpo medio y paso fluido; subraya las sensaciones frutales, con equilibrada acidez, taninos mansos y grato post-gusto. Un producto ideal para la mesa diaria. Sugiero beber -levemente refrescado- junto a pastas con salsas rojas, pizzas, milanesas o empanadas de carne.              

Hermanos Malbec-Tannat 2014 ($250): No podía faltar un vino salteño en esta selección, en este caso de la Bodega Domingo Hermanos. Un producto potente pero disfrutable, con la  impronta norteña a “flor de piel”. Un corte tinto hábilmente diseñado por el enólogo Rafael Domingo, donde el marcado predominio del Malbec (70%) permite contrapesar la fuerza y rusticidad de Tannat (30%). Presenta una aromática compleja, con recuerdos frutales -higos secos, ciruelas pasas-, especiados -pimienta, clavo-, empireumáticos -ahumado- y terrosos. Al probarlo posee entrada bien seca, cuerpo medio y paso franco, redunda en sensaciones maduras y algo picantes, con ajustada acidez, taninos firmes y largo final de boca. ¡Un gran exponente vinícola de Cafayate, que “pide carne asada” a su lado!    

Entrevero Extra Brut S/A ($420): Un vino espumoso mendocino poco conocido pero de notable calidad, que está haciendo su desembarco en Córdoba en estos días. Pertenece al joven proyecto “Entrevero Wines”, comandado por el ingeniero agrónomo Matías Prieto. Un ensamblaje de uvas Pinot Noir y Chardonnay cosechadas en Agrelo (Lujan de Cuyo), vinificadas por el método champenoise -segunda fermentación en botellas-, con un reposo posterior de 18 meses sobre sus lías. El resultado es un producto elegante y refinado, que se bebe con facilidad y deleite. Seduce con una nariz de aromas delicados, donde aparecen remembranzas a frutas rojas acidas, cítricos, frutos secos y pan tostado. Al llevarlo a la boca tiene buen volumen y paso grácil, atractivo sabor frutado, burbujas cosquilleantes, refrescante acidez y prolongada persistencia. ¡Para acompañar todos los brindis del otoño!           

Nanni Torrontés Dulce Natural 2016 ($160): Si gustan de los vinos golosos, este blanco salteño de la bodega familiar Nanni será una excelente elección. Fue obtenido con uvas Torrontés de cosecha tardía y con fermentación interrumpida -para conservar los azúcares propios de la uva-. Atesora prístinos aromas a uvas frescas, pétalos de rosas y miel; que se unen a una boca liviana y vivaz, nada empalagosa -gracias a su moderado dulzor y acidez sabiamente contrapesada- y de permanencia media. Servido bien frío, lo imagino perfecto para acompañar tartas frutales o postres con crema.
       
¿Y ustedes, ya tienen elegidos sus vinos otoñales?

*** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico ***

lunes, 17 de abril de 2017

#AWBDESCORCHA - EL MALBEC NUESTRO DE CADA DÍA


Hoy lunes 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec. Una propuesta de “Wines of Argentina” (la entidad responsable de dar a conocer el vino argentino en el exterior), que se replica simultáneamente en las principales ciudades del mundo y tiene como objetivo promocionar el consumo de nuestro varietal emblemático.

Nuevamente, los Argentina Wine Bloggers (#ArgWB) organizamos una movida conjunta llamada #AWBDescorcha #Malbec para colaborar en la difusión de nuestra uva insignia.  

En Argentina el Malbec casi no necesita publicidad. Es el cepaje más plantado en nuestros viñedos, así como el más habitual en nuestras mesas (desde hace más de un siglo, incluso cuando en las etiquetas de vino todavía no se mencionaba la uva). Lo más interesante de esta variedad es que no para de sorprendernos. Hay clásicos que se renuevan año tras año, así como vinos originales de zonas que no hubiésemos imaginado hace poco tiempo atrás.

Si quieren elegir “el Malbec nuestro de cada día”, aquí tienen siete buenas sugerencias:  

Santa Florentina Malbec 2016 ($75): Pruebo cada cosecha de este sencillo Malbec riojano desde hace una década, y siempre me satisface completamente por su precio. Un vino fácil de beber, para acompañar la comida diaria. Tiene aromas afrutados y algo herbales; que dan paso a una boca ligera y veloz, con balanceada acidez, taninos imperceptibles y breve permanencia. ¡Verdadero campeón de la relación precio-calidad!  

Otro Loco Más Malbec S/A ($99): Para aquellos paladares jóvenes que prefieren los vinos amables -levemente dulces-, les recomiendo este novel producto elaborado por la Escuela Vitivinícola Don Bosco (Rodeo del Medio-Mendoza). Presenta aromas de frutas maduras; unidos a una boca escueta y simple, con entrada apenas golosa, ajustada acidez, taninos mansos y corta persistencia. ¡Un Malbec ideal para quienes se inician en el mundo del vino!  

Tordos Malbec 2016 ($266): Una de las grandes novedades de este año, que ya puede encontrarse en algunas vinotecas locales. Se trata del proyecto personal del prestigioso enólogo Francisco “Paco” Puga, que muestra algo de lo que me animaría en llamar “nueva enología cafayateña”. Un tinto que no reniega de su carácter norteño, pero que se ofrece más amigable con el consumidor debido a su menor grado alcohólico, mayor fluidez y atenuada tanicidad. Seduce con una nariz plena de recuerdos frutales maduros -ciruelas pasas, higos-, especiados y terrosos. Al probarlo tiene silueta delgada, entrada seca y paso franco, con sabores apenas picantes, equilibrada acidez, taninos firmes y larga persistencia. ¡Perfecto para acompañar empanadas salteñas de carne cortada a cuchillo!   

Chañarmuyo Malbec Roble 2014 ($285): Un Malbec sumamente original, proveniente del inhóspito Valle de Chañarmuyo (en el noroeste de la provincia de La Rioja, a más de 1700 m.s.n.m.). Exhibe una nariz limpia, con evocaciones de frutas rojas maduras y en mermelada -típica de zonas cálidas y secas-, además de ciertos trazos ahumados aportados por la guarda en barricas. En la boca se lo percibe corpulento y pleno, de paso carnoso, con  ajustada acidez, taninos apenas rugosos y grata permanencia. ¡Para descubrir “otra cara” del Malbec, en un terruño nuevo de nuestro país!

Huentala Black Series Malbec 2015 ($344): Si buscan un Malbec “de manual”, que muestre lo mejor que puede ofrecer la cepa en el Alto Valle de Uco, esta sin dudas sería una opción muy acertada. Un tinto obtenido con racimos cuidadosamente seleccionados de Gualtallary (Tupungato), con vinificación tradicional y moderada crianza en roble. Regala una nariz compleja con diversas “capas”, que se van abriendo con los minutos en la copa. Primero aparecen fragancias florales y frutales en sazón -ciruelas, guindas-, luego toques balsámicos -anís, mentol-, para terminar con recuerdos levemente tostados y avainillados. Al ponerlo en la boca entrega su punto más alto: cuerpo medio, paso sabroso de perfil afrutado, buena textura y fluidez, taninos compactos -pero suaves- y una persistencia muy prolongada. ¡Excelente Malbec, para quedar “de lujo” en el asado con amigos!
          
Casarena Naoki´s Vineyard Malbec 2013 ($400): Otra primicia absoluta en las góndolas cordobesas, que llega de la mano de la Bodega Casarena. Un Malbec single vineyard -único viñedo- procedente de Agrelo (Lujan de Cuyo); que expresa un terruño de características algo extremas debidas a su marcado declive, suelo rocoso calcáreo y gran escasez de agua. El producto se elabora a la usanza moderna, recibiendo luego un añejamiento de 18 meses en barricas francesas nuevas (que casi ni se notan en el vino). Revela una paleta aromática bastante exótica; extremadamente floral -rosas secas, jarillas silvestres-, frutal madura y con una puntita “verde” muy atractiva -que le aporta frescura-. Al probarlo tiene cuerpo medio y paso sedoso, redunda en sensaciones herbales, con equilibrada acidez y taninos “redondos” que sostienen un grato final de boca. ¡Un Malbec para seguir sorprendiéndose!

Sunal Malbec 2014 ($650): Un vino que aún no hizo su desembarco en nuestra ciudad, pero que les recomiendo adueñarse de alguna botella tan pronto aparezcan (¡hay pocas!). Un blend de Malbecs de paisajes vitícolas de gran altura; que combina uvas de Hualfin (Catamarca, 2100 m.s.n.m.), Amaicha del Valle (Tucumán, 2200 m.s.n.m.), Pucará (Salta, 2400 m.s.n.m.) y Luracatao (Salta, 2700 m.s.n.m.); ideado por el joven ingeniero agrónomo Agustín Lanús. Un tinto de color violáceo profundo, con lágrimas bien densas. Propone una nariz de cierta austeridad, que deja entrever perfumes de frutas desecadas -higos, pasas-, especias picantes -pimentón, clavo- y dejos terrosos marcados. En la boca es voluminoso y robusto -pero nada rústico-, con paso franco, sabores maduros, correcta acidez, taninos macizos y largo post-gusto. Un producto que ya está listo para beberse, pero que también podrá guardarse un par de años sin inconvenientes. ¡Malbec “de colección”, para atesorar en la cava personal!
      
¿Y para ustedes, cual es el su Malbec preferido?

sábado, 8 de abril de 2017

DOCE VINOS PARA BILLETERAS FLACAS (HASTA $115)



Pasaron las fiestas de fin de año, las tan merecidas vacaciones y el inicio de clases -para quienes tienen hijos-. Ahora empiezan a llegar los resúmenes de las tarjetas de crédito, los cedulones de impuestos y las facturas de los servicios. El comienzo del año suele venir con muchos gastos, así que el presupuesto para vinos debe ajustarse.

Afortunadamente, la enorme industria vitivinícola nacional todavía ofrece productos ricos y económicos, para que todos puedan seguir tomando un par de copas con la comida.

Si este mes de marzo dejó “billeteras flacas”, aquí doce ricos vinos con precios accesibles (hasta $115):      

Cuesta del Madero Blanco S/A ($53): Una marca histórica del vino nacional vuelve al ruedo -luego de un corto período de ausencia- con este blanco genérico honesto y muy bebible. Muestra una nariz sumamente escueta, con aromas frutados -manzana verde- y algo herbales. Al probarlo sigue la sencillez, con paso veloz, moderado tenor alcohólico, fresca acidez y permanencia breve. ¿Qué más querés por esa plata?

Giaquinta Torrontés 2016 ($78): Un “tapado” que llega desde Tupungato (Valle de Uco), con un valor de mercado realmente acomodado. Un Torrontés mendocino joven, fresco y fragante, con recuerdos olfativos de flores secas, miel y cáscara de cítricos. En la boca tiene entrada afrutada, paso seco, buena acidez y persistencia media. ¡Para la copa del aperitivo!  

Chacabuco Viognier 2016 ($89): Novedad absoluta de la bodega Familia Falasco (San Martin-Este Mendocino), que hizo su desembarco en las góndolas locales hace unas pocas semanas. Una línea de vinos sencillos y livianos, pensados para el consumo habitual. A mi entender destaca este Viognier de nariz limpia y algo austera, donde se insinúan perfumes florales y de frutas blancas. Al probarlo es gustoso y vivaz, redunda en sabores frutales, con adecuada acidez y moderada permanencia. Para acompañar un pollo asado con papas fritas.     

Postales del Fin de Mundo Sauvignon Blanc-Semillón 2016 ($110): Un vino patagónico de vibrante frescura, para disfrutar en los días cálidos que aún ofrece el otoño. Propone una nariz intensa, con nítidos recuerdos cítricos y herbales. Continúa en una boca de silueta delgada y paso jugoso, con recuerdos alimonados, marcada acidez e interesante persistencia para su rango. Una de las mejores propuestas que probé en este segmento de precios. Beber  bien frío, escoltando un buen plato de rabas o un ceviche.

Gérôme Marteau Rose de Malbec S/A ($97): Un rosado de Malbec goloso y “entrador”, proveniente de la pequeña bodega familiar rionegrina Gérôme Marteau. Revela aromas directos de frutitas rojas -frambuesas, frutillas-, seguidos de una boca vaporosa y veloz, con moderado dulzor frutal, correcta acidez y agradable final. Me parece un vino ideal para servir con aperitivos o postres frutales. En Córdoba sólo se vende de manera personal, pues uno de los hermanos del propietario vive aquí. ¡Vale la pena buscar algunas botellas!  

Santa Florentina Malbec-Syrah 2016 ($62): Si hay una bodega que siempre “cumple” en su línea más económica, sin dudas es la Cooperativa La Riojana (Chilecito). Este bi-varietal tinto no es la excepción. Presenta aromas afrutados simples -tutti-frutti, frambuesas- y algo especiados; que se abren a una boca de entrada apenas golosa y paso raudo, con correcta acidez, taninos imperceptibles y final breve. Para acompañar unas empanadas de delivery.

Pecado Malbec 2015 ($76): Un vino salteño simple y efectivo, que “va muy bien” por su precio -y además se consigue gran facilidad en supermercados, almacenes y kioscos-. Tiene aromas frutales maduros -mermeladas- y apenas terrosos; que dan lugar a una boca simple y directa, de sabor levemente especiado, con ajustada acidez, taninos suaves y breve permanencia. Un vino “comodín”, para tener siempre algunas botellas en casa.   

Elsa Bianchi Cabernet Sauvignon 2015 ($104): Desde el Sur de Mendoza llega este noble ejemplar de Cabernet Sauvignon, con buena tipicidad y cierta elegancia. Regala aromas nítidos de frutas negras -cassis, moras-, especias -pimienta, clavo- y dejos terrosos. En la boca es gustoso y seco, de paso suelto, con leve sabor picante, balanceada acidez, taninos algo apretados y agradable persistencia. Para beber en la comida diaria, sin gastar de más

Portillo Tempranillo 2016 ($110): Un vino excelente y de precio amigable elaborado por la bodega mendocina Salentein, que por su elevada calidad puede competirle “de igual a igual” a productos que incluso duplican su valor. Un tinto sabroso y de notable complejidad para su categoría, que sorprende tanto a profesionales como a bebedores ocasionales. Al llevarlo a la nariz evoca recuerdos a frutas rojas -ciruelas, guindas-, jalea de membrillos y  sutiles trazos balsámicos -eucaliptus-. Al llevarlo a la boca descubre su buena estructura aunque de andar resuelto, que refrenda sensaciones maduras, con equilibrada acidez, taninos firmes y permanencia prolongada. Un “imprescindible” en la bodeguita doméstica, que permite “regar” eventos multitudinarios sin tener que dejar la billetera en ello.

Alberto Furque Cabernet Franc 2016 ($115): ¡Pasan las cosechas y este vino mendocino me sigue pareciendo un verdadero “campeón” de la relación precio-calidad! Un Cabernet Franc de marcado carácter varietal, perfecto para quienes hacen su primer acercamiento al cepaje. Exhibe una nariz intensamente piracínica -pimiento verde, morrón en conserva-, frutal madura y algo balsámica -anís, regaliz-. Al probarlo es ligero, terso y fluido; tiene entrada seca y paso franco, con acertada acidez, taninos apenas rugosos y grata persistencia. ¡Para llevar al asado semanal con amigos!     

Moulin Bleu Extra Brut ($71): Es bastante infrecuente encontrar un espumoso en este  segmento de precios, que además ofrezca aceptable calidad de burbujas y un trago amable. Quien pone en el mercado este interesante producto es la champañera mendocina “RFM” (Richardi, Fazzio y Menegazzo), grandes especialistas en elaborar vinos burbujeantes. Se produce con un corte de uvas Chenin y Ugni Blanc, por el método industrial Charmat. Luce aromas frutales y herbáceos muy tenues; unidos a una boca rauda y sencilla, con burbujas chispeantes, correcta acidez y breve permanencia. Recomendado para preparar cocktails.

Santa Florentina Torrontés Brut ($105): Un clásico de Bodega Cooperativa La Riojana que sorprende con su nueva botella y etiqueta, mucho más estilizadas y modernas. Un vino espumoso de excelente manufactura, vinificado con uvas 100% Torrontés de Chilecito por el método Charmat. Exhibe una nariz límpida, con sutiles aromas florales -jazmines, rosas- y cítricos. Al llevarlo a la boca es juvenil, vivaz y de entrada bien afrutada, con burbujas chispeante, fresca acidez y persistencia media. ¡Para brindar y brindar, sin mucho gastar!

¿Y ustedes, que vinos ricos y económicos tienen para recomendarnos?

*** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico ***