jueves, 6 de agosto de 2015

APROXIMACIÓN A LOS VINOS PARAGUAYOS

Como “no puedo con mi genio”, y los vinos no son sólo mi trabajo sino también mi pasión, aproveché el receso invernal para visitar Asunción e investigar un poco sobre los vinos paraguayos. 

Afortunadamente, mi esposa comparte conmigo el placer de viajar, así que fue muy sencillo coordinar el viaje.

Aquí una breve reseña de lo que pude averiguar y probar. Seguramente hay más para decir de los vinos “guaraníes”, pero eso requerirá de nuevas visitas…

Breve historia del vino paraguayo:

Verdaderamente, no hay mucha información sobre los vinos del Paraguay. Antes de viajar -e incluso después- estuve buscando en la web, pero es muy poco lo que hay disponible.

Se sabe que la vid y el vino llegaron al actual territorio de Paraguay con los sacerdotes Jesuitas. Algunos registros documentales del siglo XVIII mencionan la importancia de la industria enológica en el país durante ese período. Tan grande parece haber sido la escala de producción -al menos para la época- que los vinos paraguayos incluso llegaron a abastecer a la Ciudad de Buenos Aires colonial.  

La infausta Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), con su reguero de muerte y destrucción, devastó la economía nacional poniendo fin a la incipiente producción vitivinícola paraguaya.

Recién para 1908 un inmigrante alemán llamado Carlos Voigt intenta nuevamente la industrialización del vino, instalándose en el departamento de Guairá (centro-este del país) e importando viduños desde Brasil y Europa. Aunque no tuvo el éxito esperado, debido principalmente a la inestabilidad política y económica de ese período histórico, se lo sigue considerando el “padre” del vino paraguayo.

Otro compatriota germano llamado Werner Siebold Ereck retomó la vitivinicultura en los años 40`, con algo más de suerte que su antecesor. Logró aclimatar nuevos cepajes finos al clima paraguayo, obteniendo productos de notable calidad.

Desafortunadamente, los vaivenes de la economía -asociados básicamente a los golpes de estado y gobiernos de facto que se sucedieron entre las décadas del 60`y 90`- desalentaron la producción agroindustrial, haciendo que se abandonen la mayoría de los viñedos.

Con la anhelada vuelta a la democracia, en la última década del siglo XX, se comienza la recuperación de la industria del vino paraguayo. No hay registros oficiales, pero se dice que para esta época llego a haber 3000 hectáreas de vides. 

El vino en Paraguay hoy:

No he podido encontrar estadísticas oficiales sobre la superficie implantada ni la producción nacional. 

Por comentarios de productores, aparentemente existirían apenas 150 hectáreas plantadas, que podrían llegar a dar este año 480.000 kg de uvas. 

Los viñedos están concentrados en las localidades de Yegros, La Colmena y Colonia Independencia (departamentos de Caazapá, Paraguarí y Guairá, al centro-este del país). La mayor parte de la producción está manejada por bodegas cooperativas, que elaboran solamente vinos comunes.

Hasta donde pude investigar, sólo el inmigrante alemán Gerhard Bühler se ha propuesto explotar el potencial vitivinícola del Paraguay. Desde 1997 trabaja incansablemente para elaborar vinos de buena calidad aún con las limitaciones agro-ecológicas que le impone el terruño (baja altura sobre el nivel del mar, suelos ricos en materia orgánica, altas temperaturas, régimen de lluvia abundante).

Es difícil hablar de calidad de las añadas en una zona tan novel, aunque se dice que las cosechas 2002 y 2008 fueron las mejores de las que se tiene registro.

Consumo de vinos:

Con Alejandro Sciscioli, de Parawines.com
Estadísticas externas[i] señalan que el consumo de vinos en Paraguay alcanza apenas los 3 litros per cápita anual, mientras que otras fuentes periodísticas[ii] lo sitúan en alrededor de 6,5 litros. Ambos fuentes si coinciden en que estas cifras están en franco crecimiento.

Solamente para comparar, se menciona que el consumo de cerveza sobrepasa los 43 litros/habitante/año.

El vino paraguayo representa un pobre 12% del consumo total de vino del país. El otro 88% de la demanda interna se satisface con la importación. Las góndolas de las vinotecas rebosan de vinos de todo el mundo. La libertad cambiaria y los regímenes aduaneros flexibles hacen que los vinos extranjeros sean muy accesibles. Incluso los supermercados y almacenes ofrecen una variada selección de etiquetas internacionales. 

Según Alejandro Sciscioli, editor de Parawines.com y gran conocedor local, las importaciones de vino las lidera Argentina con un 50% de participación en volumen, le sigue Chile con un 30% y el resto del mundo se reparte el último 20% (Francia, Italia, España, Brasil). Si consideramos las importaciones en valor monetario, en este caso Chile supera levemente a la Argentina. 

Sinceramente, los vinos comunes paraguayos dejan bastante que desear. Son abocados, de aromas indefinidos, con alta acidez y cierto desbalance en sus taninos. Por lo que pude indagar de manera “empírica” entre los consumidores (taxistas, dependientes de comercios, choferes de ómnibus, personal del hotel, etc.), los vinos locales no son muy apreciados. La mayoría indicó que prefería siempre adquirir vinos importados, aún en precios más altos. Quienes reconocieron beber los vinos del país, mencionaron que usualmente los consumen mezclados con jugos o gaseosas, en lo que llaman “juguito”.


[i]  ICEX – Instituto del Comercio Internacional  (España).
[ii] Diario ABC Color (Paraguay)

Gerhard Bühler:

Con Gerhard Bühler y amigo
Gerhard Bühler, ó el “alemán loco” como escuche a alguien por allí, es el responsable de producir los únicos vinos de calidad que ofrece hoy la República de Paraguay.

Gerhard es un hombre grandote y rubio. Tiene el hablar pausado y el trato cordial, así como una vitalidad y optimismo realmente envidiables. Al conocerlo un poco más, se descubre su personalidad sencilla y su gran sentido del humor.  

Jubilado de Deutsche Telekom AG, podría haber optado por un plácido retiro en las soleadas costas del Levante español; pero en vez de ello, decidió instalarse en solitario en el interior del país. Con la disciplina y tozudez característica del pueblo teutón, Gerhard ha decidido dedicar sus últimos años a la industria vitivinícola.

Llegó a Paraguay a mediados de los 90` por recomendación médica (debido a sus problemas lumbares). En el año 1997 adquirió una pequeña finca en la zona de Colonia Independencia, que ya contaba con algunas hileras de viñedo. Comenzó a elaborar sus propios vinos en 1998, comprando uvas a terceros en las primeras cosechas.

Mientras tanto, se hizo traer sarmientos desde su tierra natal (de cepajes como Riesling, Sylvaner, Dörnfelder, etc.) para experimentar con su aclimatación. En la actualidad posee 2 hectáreas propias implantadas con uvas finas, que le permiten vinificar unas 4000 botellas al año -y vender también algo de uva a otras cooperativas de la región-.

Con una predisposición y desinterés que merecen ser destacados, Gerhard dedicó un día entero para llegarse hasta Asunción y hacerme probar sus vinos. Manejó casi 200 km -más otro tanto luego para volver- solamente para que yo descubriera sus productos. ¡Sin dudas un acto de generosidad enorme, que no olvidaré fácilmente y espero poder devolver en algún momento!

Los vinos Bühler:

Los vinos Bühler (originalmente llamados “Vista Alegre”, aunque nadie los pedía por ese nombre) son productos sencillos y honestos, de elaboración 100% natural. Sólo se comercializan en la bodega y sus alrededores, a un precio aproximado de U$D 10.

A pesar de estar vinificados de manera casi artesanal y en pequeña escala, muestran una buena calidad y ausencia de defectos (al menos en las muestras que yo pude probar).

Los vinos catados comparten ciertas características particulares, que podríamos asociar al terruño (como ya mencionáramos, la zona de producción impone variados desafíos climáticos). Destacan como seña particular en todos los casos su cuerpo ligero, color tenue, marcada acidez, moderado grado alcohólico (12%) y ciertos aromas “foxy”.



Mis notas de cata fueron las siguientes:

Bühler Blanco 2014 (Corte de Riesling, Sylvaner y otras cepas blancas): Color amarillo subido, con reflejos dorados. Aromas sencillos y directos, entre herbáceos y resinosos. Liviano en boca, elevada acidez, sutil amargor final y persistencia breve.

Bühler Blanco 2002 (Corte similar al anterior, botella guardada): Muy interesante. Color dorado ambarino. Aromas limpios con recuerdos de miel, nueces y pasas de uva. Boca estructurada, sabrosa y plena, acidez perfectamente integrada y larga permanencia.   

Bühler Moscatel 2013: Color amarillo pálido, con reflejos verdosos. Liviano y muy fragante, con reminiscencias florales, frutales y resinosas. Sencillo y veloz en boca, levemente dulce pero con la acidez que balancea y lo hace muy bebible.

Bühler Dörnfelder 2014: Color rojo violáceo de mediana intensidad. Aromas algo indefinidos, que se mueven entre lo terroso y especiado. Simple y fluido en boca, con sabores frutados, acidez vivaz, taninos imperceptibles y persistencia media.

Bühler Cabernet Sauvignon 2014: Otro vino bastante interesante, que ofrece además una buena tipicidad varietal. Color rojo intenso. Evocaciones especiadas, minerales y algo de frutas pasas. Agradable y sencillo en la boca, de sabor levemente “picante”, con acidez presente, taninos apenas rugosos y moderada permanencia.

Bühler Cabernet Sauvignon 2008 (Botella guardada. Según su autor, el mejor vino que logro elaborar hasta el presente. Ostenta en la etiqueta una medalla de plata del prestigioso concurso “Berliner Wein Trophy 2010”, siendo actualmente el único vino paraguayo premiado en una competición internacional). Color rojo profundo, de ribetes amarronados que denotan su evolución. Aromas de envejecimiento, con reminiscencias especiadas y de frutas secas. Potente en la boca, de paso franco y buen grado alcohólico (13,8%), redunda en sabores maduros, con acidez perfectamente integrada y taninos firmes que sostienen una larga persistencia.  

¡Una experiencia muy enriquecedora, que quedará guardada largo tiempo en mi paladar!

Conclusiones:

Sin caer en el falso positivismo, creo que Paraguay tiene hoy todas las condiciones para que su industria vitivinícola florezca. 

El consumo per cápita está en claro aumento; la producción nacional representa un pequeño porcentaje del consumo, por lo que un crecimiento cuantitativo -y cualitativo- de la misma podría llegar a sustituir parte de las importaciones; y, por sobre todo, hay abundante tierra y mano de obra disponible.

Los próximos años dirán si estoy en lo correcto. Espero poder volver allí para cronicar que esto ha sucedido. ¡Salud al vino de Paraguay!

Referencias Bibliográficas:

- Bühler, Gerard. “La producción de vinos en Paraguay. Diario ABC Color [versión digital, consultada el 06/08/2015]. Disponible en internet: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-rural/la-produccion-de-vinos-en-paraguay-1007014.html

- ICEX (Instituto del Comercio Internacional).“El mercado del vino en Paraguay 2014”. OEMV (Observatorio Español del Mercado del Vino). [versión digital, consultada el 06/08/2015]. Disponible en internet: http://www.oemv.es/esp/el-mercado-del-vino-en-paraguay-2014-icex-1107k.php  

- S/D. “15% crece consumo de vinos Premium”. Diario ABC Color [versión digital, consultada el 06/08/2015]. Disponible en internet: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/empresas-y-negocios/15--crece-consumo-de-vinos-premium-625089.html

- S/D. “Vino de Colonia Independencia gana en un concurso de Alemania”. Diario Última Hora [versión digital, consultada el 06/08/2015]. Disponible en internet: http://www.ultimahora.com/vino-colonia-independencia-gana-un-concurso-alemania-n326775.html

- Ulderico Abraham Tommen. “La producción de vinos en Paraguay. Diario ABC Color [versión digital, consultada el 06/08/2015]. Disponible en internet: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-rural/la-produccion-de-vinos-en-paraguay-1007015.html

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4 comentarios:

  1. Buenísimo todo, siempre quise averiguar o tuve la duda si Paraguay elaboraba o no vinos, sobre todo en un país que importa grandes cantidades de todo el mundo y tiene un clima bastante complicado. De hecho, compré vinos de la India hace años en Ciudad del Este. Muy interesante como juegan con sylvaner.

    Saludos y un gran abrazo.

    Alvaro Tello

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    1. ALVARO:

      Un verdadero honor que pases a comentar por mi Blog !!

      Pues así como lo lees, esto es todo lo que ofrece Paraguay hoy en materia vitivinícola !! El clima no acompaña demasiado la producción... y la facilidad para acceder a vinos de todo el mundo supongo que también desalienta el desarrollo local. Habrá que dejar pasar unos años y volver a investigar...

      Muchas Gracias por tu visita !!
      Abrazo cordial desde Córdoba.

      ROBERTO

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  2. Qué buena data Roberto! Gracias por publicar!!

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    1. Querido CUERVO:
      Gracias a vos por leer y comentar !!
      Abrazo. ROBERTO

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