miércoles, 1 de febrero de 2012

COMPRAR VINOS

Tarea interesante que disfruta la mayoría de los enófilos, la compra inteligente de vinos es una actividad placentera y medianamente compleja, que requiere contar con un mínimo de información; sobre todo actualmente cuando la oferta vitivinícola nacional es tan amplia y variada. Argentina posee hoy 1250 bodegas registradas, con unas 5000 marcas comerciales de vino; así que la cosa no es tan simple como parece…

Para “echarles una mano” a los primerizos, aquí van tres consejos imprescindibles:

¿Donde comprar? Lo primero que debe considerarse es el lugar donde se adquirirán los productos. Para vinos simples y de precio bajo, es conveniente buscar un negocio en donde las botellas tengan alta rotación (por ejemplo un hipermercado), lo que asegura que han estado poco tiempo en la góndola y no han sufrido demasiados maltratos.

Para vinos de mayor precio, o para botellas de añadas viejas, conviene elegir una vinoteca especializada. Allí sus propietarios (casi siempre grandes amantes del vino) tratan a sus productos casi como si fueran niños; en estos lugares se puede comprar con total tranquilidad; sabiendo que las botellas han sido cuidadosamente manipuladas.

En ambos casos, hay que evitar siempre los vinos que han estado en exposición en una vidriera o estantería; pues es muy probable que la luz, el calor y los cambios de temperatura lo hayan arruinado (es relativamente fácil de darse cuenta de ello, pues la etiqueta de la botella suele estar deslucida o despegada). Si fuera posible, lo ideal sería comprar siempre una caja cerrada, para asegurarnos una mejor conservación del vino.

Yo en general prefiero comprar en vinotecas, por el trato personalizado, la conservación de los productos y la mayor variedad disponible. Además, en estos lugares, suelen hallarse “perlitas” -habitualmente seleccionadas y recomendadas por el dueño- que no encontraremos en las grandes superficies.

Una tercera opción, sumamente atractiva pero onerosa, es comprar directamente en la bodega. Esta compra se justifica para vinos de añadas históricas, productos exclusivos de alto precio o ediciones especiales (que habitualmente no están en el comercio). El comprar directamente a la empresa productora asegura una buena guarda de los vinos, pero el costo solamente se justifica para grandes vinos.

¿Qué comprar? El segundo punto a tener en cuenta es el tipo de vino que se quiere comprar. Si se conoce de vinos es un poco más fácil, pero para los que se inician en esta actividad puede ser sumamente difícil la elección.

Aproveche aquí los consejos de familiares y amigos; busque marcas o nombres de vinos o bodegas que le “suenen” familiares (que quizás haya probado con anterioridad en alguna reunión o comida). Esto es una buena guía, pues ya tendrá alguna referencia en cuanto a su gusto personal. Si por ejemplo le gustó un vino de uvas malbec que tomó en algún evento, busque otros vinos de la misma variedad. Si le sorprendió haber tomado un vino patagónico, revise las etiquetas hasta encontrar otros productos de la región…

Si no tiene idea, puede comenzar leyendo bien las etiquetas, pues allí encontrará mucha información que puede ayudarlo a decidir. Debe buscar el tipo de vino (la variedad), la zona de producción, el año de cosecha (si lo tuviese), el nombre del productor o de la bodega, y quizás alguna mención referida a las características organolépticas del producto. Sin embargo, no se deje “encandilar” por el diseño o color de las etiquetas, ni por las poéticas descripciones del vino que suelen figurar en la contra-etiqueta; ya que muchas veces son sólo un recurso de marketing que no guarda ninguna relación con la calidad del producto que encontramos dentro de la botella. Todos estos datos pueden ayudarlo un poco en la decisión de compra, simplemente siga su instinto…

En cualquier caso -sobre todo si no tiene mucha experiencia-, compre siempre el vino más joven posible (es decir, el que indique en la etiqueta un año de cosecha más cercano al actual), para asegurarse la frescura y mejor conservación del producto. Esta elección es vital en los vinos blancos y rosados, donde la juventud y vivacidad son atributos muy buscados (por ejemplo, en este momento ya hay que buscar en lo posible productos de la añada 2011). En los tintos el “margen de maniobras” para elegir suele ser algo mayor (dos o tres años, no más). Pero recuerde siempre que hay muchas más posibilidades de “clavarse” con un vino viejo que con uno más joven.

¿Cuánto pagar? Por último, el precio es la tercera variable a considerar. Nuestro país tiene -afortunadamente para nosotros- una enorme diversidad de vinos; esto le permite tener en cada segmento de precios decenas de vinos ricos y de notable calidad.

Históricamente, los supermercados suelen tener los mejores precios (por su gestión de volúmenes); aunque no siempre es así. Hoy los precios están bastante igualados en los diferentes puntos de venta (excepto en el caso de ofertas puntuales).

Incluso, muchas bodegas tienen como política comercial favorecer a los negocios especializados con descuentos y promociones (a cambio de una venta mucho más personalizada, que produce una fidelización más efectiva a las marca), por lo allí suelen encontrarse los valores más competitivos. Incluso hay muchos vinos -generalmente los conocidos como premium o de alta gama- que no se suelen vender en supermercados, por lo que la única opción es adquirirlos en una buena vinoteca.

Compre donde compre, el precio del vino que elija siempre estará relacionado con su poder adquisitivo, con la ocasión de consumo, con la elección como obsequio y/o con otra infinidad de factores que hace que este parámetro sea absolutamente subjetivo. Cada persona sabe muy bien cuanto puede gastar en una botella, así que no hay reglas en este sentido. Los mejores vinos no son los más caros -ni tampoco los más baratos-, sino aquellos que tienen buena RPC (relación precio-calidad, es decir que “dan más” que lo que se pagado por ellos).

Conclusión: Si no conoce mucho del tema vinos, déjese asesorar por un vendedor especializado; él seguramente satisfará su demanda, lo guiará y quizás hasta le ayude a iniciarse en este apasionante mundo... Además, y aunque sea conversando… ¡El mejor vino siempre es el que se ha compartido!

**Esta nota fue publicada originalmente en la web cordobesa de Circuito Gastronómico**

miércoles, 18 de enero de 2012

VINOS PARA TOMAR AL LADO DE LA PILETA

Los días inaugurales de este verano no nos han dado tregua a los habitantes de la gran ciudad; castigándonos con elevadísimas temperaturas, alta humedad y un sol de justicia.

Con este tórrido panorama estival, benditos son aquellos que pueden mitigar los efectos del calor agobiante en una piscina (sea propia, de un amigo o un club). Más agraciados son aún quienes no deben trabajar estos días; pues pueden dejar pasar plácidamente la tarde descansando en una reposera -y alternando con refrescantes chapuzones-, para terminar la jornada con unos sandwichs, una picada informal o un asadito en el jardin.

Para todos esos afortunados seres, van mis recomendaciones de siete vinos para tomar al lado de la pileta:

Huzep Chardonnay-Sauvignon Blanc S/A ($24): Un vino blanco sanjuanino, bien simple y rico. Tiene delicados aromas frutados y herbaceos; combinados con una boca sabrosa, de buena acidez y ligeramente “petillant” (pequeñísimas burbujitas de gas carbónico natural, que dan una sensación chispeante y fresca). ¡Una excelente opción para el verano, a un precio más que acomodado!

Amalaya Blanco 2011 ($39): Un vino moderno y elegante, que le ha dado una nueva dimensión a nuestra uva blanca emblemática. Está elaborado casi en su totalidad con uvas torrontés salteñas -se reconocen sus típicos aromas bien florales y frutados-, pero además tiene un pequeño corte con uvas riesling -que le aporta elegancia y un fondo sutilmente mineral-. En la boca se comporta ágil y refrescante, debido a su cuero ligero y su medida acidez. ¡Es un vino blanco que puede disfrutarse muy bien sólo, pero sería aún más rico con unas empanadas salteñas bien jugosas y algo picantitas!

Amauta Malbec Rosé 2011 ($39): Un rosado salteño muy atractivo desde el color, de tonalidad rosada límpida y muy brillantes. En la nariz explota de cerezas rojas maduras y trazos vegetales. En la boca es algo goloso y sumamente frutado, dando paso luego a un vino de volumen medio y balanceada acidez. Un notable exponente de los Valles Calchaquíes; honesto, rico y a un precio accesible. ¡Si al caer la tarde te dan ganas de pedir sushi de delivery, este es el vino que tenés que elegir!

Cavas de Caroya Malbec-Cabernet Sauvignon S/A ($22): Un vino que juega de local (pues está elaborado en Colonia Caroya) y que dá mucho más de lo que su precio pide. Es un tinto de silueta delgada, aromas austeros (entre frutales y especiados) y un liviano y refrescante paso por la boca. ¡Con unos sandwichs “pileteros”, no puede fallar!

Los Clops Pinot Noir 2011 ($30): Un pinot noir tenue y sugestivo, novedad absoluta en el mercado cordobés. Quizás no posee una gran tipicidad varietal, pero eso no le quita mérito ya que es un tinto sutil y muy agradable de beber. Recomiendo servirlo un poco refrescado, para potenciar sus sabores frutales y su fresca acidez natural.¡Ideal para la picada veraniega!

Carrascal Tinto 2007 ($37): Un vino “de la guardia vieja”. Uno de los pocos ejemplos de elaboración tradicional que sobreviven en nuestro país; de una época pretérita donde los tintos se añejaban largos períodos en grandes toneles de roble francés, dando lugar a productos muy delicados y de complejo bouquet. Este vino en cuestión tiene aromas algo mustios (cuero, frutos secos, hongos) en sabia combinación con una boca etérea, de taninos pulidos y buena acidez. ¡Un clásico para los asados con amigos, que jamás defrauda!

Doña Silvina Malbec de Verano 2011 ($60): Un vino realmente diferente, que “rompe el molde” de los productos tradicionales. Un tinto de uvas malbec, vinificado por un proceso llamado maceración carbónica -muy poco usual en nuestro medio-; que permite obtener vinos de intensos aromas y vivos colores, sin demasiada extracción de taninos (sensaciones astringentes). El resultado final es una bebida de bellísimo color violáceo, con vivaces aromas frutados y un paso por boca ágil y liviano. Por su color es un vino tinto, pero por su suavidad y delicadeza en boca es casi un rosado. Debe servirse mas bien frío, para resaltar todos sus atributos juveniles y refrescantes. No es un producto fácil de hallar en Córdoba, pero vale la pena el intento. Imaginen la cara de desconcierto de sus amigos, cuando saquen este tinto de la heladera ¡Se van a sorprender!

Ahora los dejo, pues este calor me está matando y necesito zambullirme en la pileta. ¡Splash!

**Esta nota fue publicada originalmente en la web cordobesa de Circuito Gastronómico**

miércoles, 4 de enero de 2012

LOS VINOS QUE BEBEREMOS EN 2012

Si bien hace un par de semanas publiqué dos entradas con todos los vinos que me habían llamado la atención durante el año pasado (Balance enológico de fin de año y Los diez clásicos que re-probé en 2011), aquí "me juego" en serio mencionando seis productos que realmente me impresionaron !!!

Este año 2011 que termina se presentó cargado de muchísimas novedades en materia enológica. Con varias bodegas debutantes, un sinnúmero de presentaciones de nuevos productos, variadas ferias vitivinícolas; además de cuatro viajes a Mendoza y La Rioja, durante estos últimos doce meses terminé catando más de un millar de vinos.

De esa gran cantidad de productos probados, he elegido para recomendar aquí media docena de aquellos vinos que me parecieron descubrimientos interesantes. Estoy seguro que estas sugerencias serán una fuente de inspiración para los enófilos más apasionados -aquellos quienes verdaderamente disfrutan de buscar y degustar vinos diferentes-. No tengo dudas de que estoy dejando muchos buenos vinos afuera de este listado, pero la selección fue hecha sobre aquellos productos que me han impresionado por novedosos u originales.

Para todos aquellos que creen que la novedad es lo máximo, aquí van algunas primicias vitivinícolas para beber en 2012:

Familia Cecchín Moscatel de Alejandría 2010 ($40): Un exquisito vino aromático, que los enamorará desde la primera copa. Un producto elaborado con uno de los cepajes más plantados de nuestro país que -vaya paradoja- casi nunca se vinifica como varietal. Un blanco de aromas frutales netos (uvas frescas, cítricos, frutas blancas), que puede llegar a confundirse de entrada con un torrontés -a no preocuparse, ya que ambas uvas son de la misma familia-. En la boca el vino es ligero, muy frutado, con refrescante acidez y una puntita amarga que no desmerece para nada e invita a seguir tomando. ¡Un vino ideal para quienes se inician en el apasionante mundo de esta bebida!

Aguijón de Abeja Chardonnay-Semillón 2011 ($49): Una novedad que llega desde la Patagonia, de la mano del prestigioso enólogo Hector Durigutti. Es un blend blanco de lo más atractivo y diferente, que promete “hacer ruido” en el mercado. En nariz es algo austero; con notas frutales, herbáceas y un dejo mineral típico de los grandes vinos. En boca se luce con tonos frutales y algo melosos, enmarcados en una acidez natural bien marcada -típica de los vinos de zonas frías- que le aporta gran frescura. ¡Creo que puede ser un compañero genial para las comidas, ya que su perfil sobrio respeta los sabores de los alimentos!

Tukma Gran Reserva Torrontés 2009 ($85): Un vino blanco totalmente distinto, fermentado y criado brevemente en barricas de roble. Un torrontés hecho por la mano maestra del gran enólogo José Luis Mounier, conocedor como pocos de esta uva. Posee toda la tipicidad de nuestra uva emblemática, delicadamente combinada con notas de madera nueva, vainilla y miel, provenientes del añejamiento. La entrada en boca es muy amable y algo golosa, dando paso a un vino voluminoso y de balanceada acidez. Allí se repiten los sabores melosos y frutados percibidos en nariz, con algunas notas ahumados muy agradables y un largo final de boca. ¡Una apuesta arriesgada de una joven bodega salteña, que seguramente “dará que hablar”!

Ruca Malen Selección de Bodega 2009 ($90): Luego de más de diez años haciendo vinos varietales, esta bodega mendocina se le animó a un corte ¡y le salió de maravillas!Este novel tinto elaborado con el ensamblaje de uvas Cabernet Sauvignon (40%), Syrah (28%), Malbec (22%) y Petit Verdot (10%), acaba ser lanzado al mercado y ya ha tenido notables repercusiones en diferentes medios especializados. Verdaderamente es un vino de raza; con una nariz sumamente compleja de trazos frutales (ciruelas, fruta negra), especiados (canela, clavo, pimentón) y algo balsámicos (menta, regaliz), todos armonizados en elegante combinación. En la boca nos encontramos con un vino sabroso, de cuerpo medio, taninos algo marcados y una larguísima persistencia. Aunque ya está listo para ser disfrutado, sumarle unos meses de estiba lo redondeará y acomplejará aún mucho más. Si usted es un enófilo paciente, le recomiendo comprar varias botellas e ir degustándolo durante todo el 2012. ¡Se sorprenderá de la excelente evolución de este notable vino!

Cadus Malbec Blend of Vineyards 2009 ($140): Si bien de este vino hubo una mínima partida disponible el año pasado, fue recién durante este año que la bodega presentó al mercado la nueva cosecha 2009. Este tinto es un destacado ejemplar de nuestra cepa emblemática, además de respetar a rajatabla el estilo enológico que distingue a la casa Nieto Senetiner. Está vinificado combinando uvas malbec provenientes de tres terruños diferentes, en pos de una mayor complejidad. El vino en cuestión es muy bello ya desde la fase visual, con un color rojo violáceo intenso y vivaz. En nariz muestra seductores aromas de frutas maduras, flores y algunas notas confitadas; además de considerable presencia de la madera. En boca es un vino intenso, muy frutado y con las notas de la crianza aún marcadas (que seguro se irán amalgamando con el tiempo en botella). Su potencia y taninos firmes le auguran un enorme potencial de guarda ¡Hay que probarlo!

El Esteco Fincas Notables Cabernet Sauvignon 2009 ($150): Este fascinante vino de los Valles Calchaquíes salió a la venta sin grandes movidas publicitarias o marketineras, pero creo que “ha dejado huella” en quienes hemos tenido la suerte de degustarlo. Es un tinto varietal elaborado bajo el concepto de single vineyard (vino elaborado con uvas de un sólo viñedo, en este caso proveniente del cuartel “La Urquiza”, una de las mejores parcelas de la bodega). El resultado final es un gran cabernet sauvignon, de acentuada tipicidad varietal y fidelidad absoluta al terruño salteño. En nariz tiene una rica paleta de aromas que va de lo frutal maduro (ciruelas, moras, pasas) a lo especiado (clavo, anís, pimienta), pasando también por lo vegetal (morrón verde) y lo balsámico (eucaliptus). En boca es bastante potente -pero sin relegar ni un ápice de elegancia-; bien maduro y sabroso, de balanceada acidez y prolongado final. ¡Realmente es un vino que invita a tomar copa tras copa! ¡Si les gustan los vinos de Salta, este es uno de los mejores!

Si tienen ganas, los invito a contarme cuales fueron los vinos que más los sorprendieron este año. Mientras tanto, yo deseo que este “sexteto enológico” los motive a probar más y mejores vinos en el nuevo año que acaba de comenzar. ¡Un excelente 2012 para todos! ¡Salud!

**Esta nota fue publicada originalmente en la web cordobesa de Circuito Gastronómico**